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Ukuli´i ka pua,
onaona i ka mau´u
"Pequeña es la flor, sin embargo
ella perfuma la hierba que la rodea"
La cita que antecede es un proverbio
de la tradición Hawaiana, en inglés
lo denominaríamos "Ripple efect",
efecto de onda y en francés sería
"Tache d´huille" toque de aceite o
gota de aceite. El concepto ha sido
reconocido alrededor del mundo, pero
de alguna manera el Hawaiano es más
poético y tridimensional. Dice que
cosas pequeñas pueden tener un gran
efecto. Un equivalente es la teoría
del caos. Tal como es usada por los
meteorólogos, dice que una mariposa
aleteando en Japón puede causar
tornados en Texas.
Otro concepto de Hawai, la idea más
poderosa en su tradición y una de
las que ha extendido su influencia
alrededor del mundo, encontrándose y
fundiéndose con ideas similares en
otras culturas, es la simple idea de
lo que llamamos "el espíritu de
Aloha ". Usualmente traducido como
"amor", incluye las ideas de
amistad, aceptación, compasión,
misericordia, gratitud, asistencia y
cooperación. Así que decimos que una
persona muestra "Aloha" cuando nos
saluda afectuosamente, cuando nos
sonríe, cuando nos ayuda si tenemos
una necesidad, cuando se acuerda de
agradecernos un favor, cuando actúa
como un amigo, cuando perdona algún
mal que le hemos hecho. Hay también
un aspecto sexual en "Aloha", pero
siempre implica una sexualidad
amorosa. La asociación entre las
flores y el amor es más que una
coincidencia, ya que las flores son
en realidad los órganos sexuales de
las plantas.
Es obvio que las ideas y acciones
detrás de "Aloha" no son exclusivas
de Hawai y ese es el punto. Las
flores crecen en otros lugares,
además de en las islas Hawaianas.
Las flores de amor crecen silvestres
y es maravilloso encontrarse con
ellas por sorpresa. No obstante,
ellas también pueden ser cultivadas
y compartidas más generosamente. Así
como cultivamos flores con la
intención consciente de
distribuirlas lo más ampliamente
posible, así podemos cultivar la
práctica del amor para distribuirlo
más ampliamente.
Cada semana en Kawai realizamos
sesiones de charla patrocinadas por
Aloha Internacional donde discutimos
la cultura, filosofía, y tradiciones
de las islas. Antes de que el grupo
fuera tan grande, yo solía comenzar
cada sesión pidiendo a todos los
presentes que compartieran su
nombre, su lugar de origen y que
contaran alguna cosa buena que les
hubiera sucedido recientemente. A
los que asistían por primera vez,
frecuentemente les resultaba difícil
pensar en algo bueno, porque nuestra
sociedad sutilmente nos alienta, en
cambio, a compartir aquellas cosas
que están funcionando mal. Así que
parte del propósito de esto era
hacer que la gente pudiera pensar en
términos más positivos para su
propio beneficio. Pero el objetivo
más importante era el efecto que
esto tenía sobre todos los
presentes. Era maravilloso y de
alguna manera impactante observar
cómo los rostros de todos se
iluminaban cuando una persona
comentaba un simple evento, tal como
haber observado el arco iris o una
ballena o su placer por haber
hospedado a un amigo que venía del
continente. Cuando se comparte un
evento, cada persona lo reproduce en
su propia mente y responde a él con
su propio grado de buenos
sentimientos. El arco iris de una
persona de pronto se convierte en el
arco iris experimentado por
veinticinco o más personas. Un sólo
acontecimiento, común y corriente,
aumentaba el placer y la energía de
todo el grupo. Al concluir esta
forma de compartir las experiencias
todos se sienten bien.
La idea detrás de la pequeña flor es
que realmente no importa cuan
pequeño seas, ya sea en número o
tamaño. No importa cuánto sepas o
cuántas habilidades tengas. No
importa cuánta educación o cuántas
credenciales tengas. Lo que
realmente importa es cómo afectas el
mundo a tu alrededor.
Eres como una pequeña flor y todo lo
que haces afecta tu mundo. Cuando
sonríes otros se sienten mejor, aún
cuando no lo reconozcan o tú no te
percates de ellos. No has sonreído
alguna vez al ver a dos personas
sonreírse mutuamente? .O reírte
bajito junto con un niño que ríe?
.Cuando ayudas a una persona, muchas
otras se sienten mejor. Esas otras
personas pueden haber sido las
beneficiadas con la ayuda, pueden
haber visto la ayuda o pueden haber
escuchado acerca de ella o pueden
haber respondido de manera positiva
a los buenos sentimientos de
aquellos que fueron ayudados. Cada
vez que actúas con un propósito
amoroso estás sembrando semillas
para el crecimiento de otros, en
formas que quizás nunca veas y entre
aquellos que quizás nunca conozcas.
Como el perfume de una pequeña flor,
el efecto de tus acciones se expande
mucho más allá del área de tu
percepción inmediata.
En relación con los gobiernos, las
grandes empresas y las
organizaciones religiosas, una
persona individual es como una
pequeña flor. Sin embargo, los
individuos que realizan pequeñas
cosas en las que creen, pueden
cambiar el comportamiento de
multitudes.
El establecimiento oficial del día
de la madre, ahora celebrado por
millones de personas cada año, se
logró gracias al esfuerzo
persistente de una mujer que
simplemente creía que las madres
debían ser honradas. El movimiento
por los derechos civiles comenzó con
individuos comunes y corrientes que
simplemente cambiaron su propio
comportamiento porque creían que
tenían derecho a ser tratados
igualitariamente. El vasto
movimiento ecologista, que ahora
influencia las políticas de
virtualmente la mayoría de los
gobiernos en el mundo, comenzó con
individuos que por propia cuenta
comenzaron a mostrar más respeto por
el medio ambiente.
George Washington Carver, un hombre
negro que hablaba con las flores y
les pedía que le revelaran sus
secretos, fue un vehículo de la
transformación de la economía del
sur de los Estados Unidos. Unas
pocas personas, a las que les
encantaba entretenerse con la
electrónica, revolucionaron con
éxito la industria de la
computación. Un hombre
independiente, conocido como Ted
Turner, revolucionó la industria
televisiva.
Un gurú indio, Maharishi Mahesh Yogi,
que sólo quería compartir una simple
técnica de su tradición hindú,
inició un movimiento mundial que
trajo el beneficio de sus ideas a
gobiernos, escuelas, empresas y aún
hasta otras religiones. La madre
Teresa que sólo quería ayudar a los
moribundos también ha tenido una
influencia mundial en la manera en
que los moribundos son tratados hoy
en día.
Podría nombrar a muchos otros
individuos que hoy consideramos
excepcionales, que han tenido una
gran influencia en varios campos,
pero el punto es que todos ellos
comenzaron como una pequeña flor,
sin mucha influencia en lo aparente.
Sin embargo, todo lo que ellos
dijeron, todo lo que hicieron y todo
lo que pensaron fue sentido por
otros y generó reacciones en otros.
“Todo lo que pensaron” es lo que
dije recién. Es fácil reconocer la
influencia de las palabras y las
cosas que podemos ver. Es fácil
también reconocer la influencia del
carisma o las emociones sobre las
personas que están cerca nuestro. Si
tienes una base espiritual
probablemente puedas reconocer la
influencia de la plegaria también.
En mi tradición Huna, no obstante,
consideramos que cada pensamiento es
una plegaria. En otras palabras,
somos seres telepáticos, que
constantemente estamos siendo
telepáticos ya sea en modos activos
o pasivos. Respondemos a los
pensamientos de otros y ellos
responden a los nuestros.
Contrariamente a miedos que son
populares, nadie puede controlar los
pensamientos de otro. Pero, como el
perfume de una pequeña flor, podemos
influir. Si el perfume huele bien la
respuesta será buena. Si el perfume
huele mal la respuesta será mala.
Nuestros pensamientos se verán
reflejados, tal vez amplificados, en
los acontecimientos del mundo que
nos rodea.
Da casi un poco de miedo pensar que
cada pensamiento que piensas está
llegando al mundo y lo toca y
modifica en el mismo grado. Y cuando
digo “el mundo” no me refiero sólo a
las personas en él, sino asimismo a
las plantas, animales, y a los
elementos y objetos también. Puede
producir más miedo, cuando recuerdas
todas las cosas mezquinas que has
pensado, todos los pensamientos de
enojo, de miedo, de venganza, de
espanto que has tenido de tiempo en
tiempo. Han estado teniendo un
efecto en el mundo?, De acuerdo con
mi tradición, sí. Quizás no han
hecho más que empujar a una molécula
o a un electrón o quizás han sumado
su ímpetu a eventos en curso. Pero
ciertamente tienen un efecto.
No obstante mi tradición también
dice que la naturaleza del universo
es amor. Y el amor es un impulso
hacia el crecimiento, un deseo de
incrementar la capacidad de tomar
conciencia, las habilidades y la
felicidad. Todo el universo y cada
entidad individual dentro de él, se
están moviendo hacia un amor más y
más grande. Esto quiere decir que
cualquier cosa contraria al amor
tiene que ir en contra de este
movimiento, como una roca rodando
cuesta arriba. Bajo ciertas
circunstancias naturales las rocas
pueden moverse en contra de la
gravedad, pero se requiere una
tremenda cantidad de energía para
hacer esto. Los seres humanos
uniendo sus energías individuales y
sus ideas han inventado máquinas
para mover rocas y otros objetos
contra la gravedad, en pequeñas
cantidades y por distancias cortas,
pero nuevamente la cantidad de
energía y esfuerzo es considerable.
De manera similar cualquier
influencia contraria al amor
requiere de una tremenda energía
para tener algún efecto.
“Espera!”alguien podría decir. “Y
qué pasa con todos los efectos
malignos en el mundo? Qué acerca de
las guerras, enfermedad, crueldad,
contaminación y demás? Parece que
estas cosas suceden con tanta
facilidad.” Yo diría que la única
razón por la que parece fácil que
dichas cosas sucedan es porque ya
existe una tremenda cantidad de
energía moviéndose en esas
direcciones. Esa energía proviene de
todos los pensamientos de miedo y
enojo pensados por toda clase de
gente alrededor de todo el planeta.
El amor y los efectos del amor
continúan a pesar de ello, en una
escala muchísimo mayor que
cualquiera de desamor. De hecho, las
cosas malas parecen tan terribles
porque ocurren en un trasfondo de
amor tan inmenso que apenas lo
podemos reconocer. Pero
individualmente cuando tienes
pensamientos de enojo o de miedo te
conectas con la energía existente de
enojo y miedo y ésta amplifica los
efectos de tus pensamientos al mismo
tiempo que tu sumas tu pequeña parte
a su existencia.
Antes de que te encojas y desmorones
por la culpa, te ayudará saber que
hay algo simple que puedes hacer al
respecto. Porque el ímpetu del amor
es tanto más grande que cualquier
otra fuerza contraria, los
pensamientos de amor te conectan con
ese poder positivo, que también
amplifica los efectos de tus
pensamientos, mientras sumas tu
parte a él. Además, tus pensamientos
amorosos neutralizarán los efectos
de pensamientos previos de miedo y
enojo, de la misma manera que la
fuerza de gravedad que empuja a una
pared hacia abajo, neutraliza toda
la energía que fue necesaria para
levantarla. Por otro lado, los
pensamientos de miedo y enojo no
neutralizan los pensamientos de
amor, tal como levantar una pared no
neutraliza los efectos de la
gravedad.
Hablemos de los pensamientos de
amor. ¿Qué son exactamente?.
Cualquier pensamiento que incentive
un aumento de la percatación, de las
habilidades o de la felicidad es un
pensamiento amoroso. Una afirmación
positiva puede ser llamada un
pensamiento amoroso. Una plegaria a
cualquier forma de Dios para tu
propio bien o el de otra persona, es
un pensamiento amoroso. Un
pensamiento amoroso puede ser un
cumplido mental hacia un amigo o un
desconocido, apreciar la belleza de
un amanecer o de una puesta de sol,
la gratitud por un regalo o el
perdón de un daño. El deseo de paz o
la esperanza de un futuro mejor, o
visualizaciones creativas para tener
éxito y prosperidad pueden ser
pensamientos amorosos. Todo
pensamiento en la dirección de la
bondad es un pensamiento de amor.
Lo que realmente necesitamos ahora
son más pensamientos amorosos
conscientes. Para volver a nuestra
flor, mucha gente piensa que lo que
ocurre es que las flores simplemente
huelen bien. En realidad las flores
emiten su perfume con el propósito
específico de influenciar a los
animales para que se acerquen y las
ayuden a polinizarse entre sí. En
retribución por este favor las
flores proveen de néctar a modo de
recompensa, el único propósito al
que ese líquido sirve. Las flores no
sólo emiten su perfume con un
propósito, sino que también regulan
el tiempo de sus emisiones para que
coincida con las actividades
naturales de los animales a los que
desean influir. La próxima vez que
te detengas a oler las flores,
presta atención a la hora del día.
Algunas flores dan la mayor parte de
su perfume a la mañana, algunas a la
tarde y otras a la noche. Si las
hueles en otros horarios su perfume
es débil o inexistente. Es como si
las flores tuvieran mayor influencia
cuando sus intenciones son más
conscientes.
Metafóricamente, como si tu fueras
una pequeña flor, lo que estoy
sugiriendo es que tus pensamientos
concientes e intencionados son más
poderosos que los que simplemente
pasan por ahí, por así decir. Más
que eso, estoy sugiriendo que los
pensamientos que piensas con una
intención específica de influenciar,
son aún más poderosos. Más allá de
eso, tus pensamientos más poderosos
son aquellos que buscan amplificar
conscientemente cualquier
inclinación hacia el bien que ya
existe allí afuera.
Por ejemplo un pensamiento como
este: "Que a esos codiciosos
urbanizadores de Sud América se les
impida seguir quemando la selva
tropical", es mucho menos efectivo
que uno como este: "Que todos
aquellos que quieren mantener y
proteger la selva tropical tengan
más valor, confianza y éxito." En el
primer caso, estas dirigiendo tu
energía mental contra algo, mientras
que en el segundo, la estás sumando
a un curso en crecimiento. De la
misma forma con respecto a tu salud
personal, es más poderoso pensar:
"Mi salud está mejorando" que, "me
estoy liberando de mi enfermedad".
Porque la tendencia natural de tu
cuerpo es hacia la salud y no
apartarse de la enfermedad. Tu
cuerpo no se deshace de la
enfermedad. Cuando está lo
suficientemente libre para hacerlo,
absorbe, transforma o expulsa
aquellas cosas que interfieren con
la salud. Ese es un proceso bastante
diferente.
Si una pequeña flor puede perfumar
la hierba a su alrededor, entonces
el perfume de millones de pequeñas
flores puede ser transportado por el
viento a los rincones más lejanos
del mundo. Aquellos de nosotros que
estamos orando, bendiciendo,
pensando y actuando con el espíritu
de amor en nuestras vidas
cotidianas, ya estamos comenzando a
tener una sutil pero creciente
influencia en numerosos países,
debido a la naturaleza misma de
nuestro foco y porque somos una
pequeña flor hecha de miles de
pequeñas flores, todas emitiendo el
mismo perfume, la esencia del poder
del amor y del amor poderoso.
Sin casi recursos y pocos en número,
estamos influenciando para el bien,
a una gran cantidad de personas.
Apenas hemos comenzado, pero hemos
comenzado. El mundo está cambiando
rápidamente a nuestro alrededor y
está cambiando como resultado de
fuerzas internas, no externas. Gente
en rincones lejanos del mundo está
inhalando la fragancia de nuestras
pequeñas flores y haciendo cosas,
pensadas antes como imposibles.
Cuando quiera que la violencia
insensata, las epidemias, las
tragedias y la contaminación en el
mundo parezcan avasalladoras, abre
tus ojos un poco más ampliamente y
mira el bien creciente que muchas
pequeñas flores están creando.
Reflexiona por un momento sobre
aquellos que están ayudando a los
niños en otros países a vivir mejor
y más saludablemente; aquellos que
con ingenio están incrementando la
habilidad de comunicación entre
todas las personas; que están
desarrollando más maneras de sanar
el cuerpo y la mente; que están
negociando la paz y el entendimiento
entre enemigos; a los que no sólo
están mirando hacia las empresas,
los negocios y los gobiernos para
que protejan el medio ambiente, sino
que también están desarrollando
nuevas maneras de cooperar con la
Naturaleza, en lugar de explotarla.
Brinda cierta apreciación, también,
al tremendo incremento de
comediantes que nos hacen reír y a
la existencia misma de un canal de
comedia en la televisión, al margen
de lo imperfecto que su contenido
pueda ser. Todo alrededor del mundo,
en cada país, hay gente trabajando
duro para mejorar las cosas. Y cada
pensamiento positivo que podamos
tener acerca de ellos, los ayuda.
Es bueno participar en grandes
causas y llevar adelante grandes
proyectos, pero esa no es la única
manera de hacer las cosas. Practicar
el espíritu de Aloha en tu vida
diaria es otra forma válida. Una de
las cosas más alentadoras y
estimulantes que he visto
recientemente es el incremento en el
interés en un concepto radical,
ejemplificado por la siguiente
frase: "Practica actos de bondad al
azar y de belleza sin sentido".
Estamos tan acostumbrados a pensar
en términos de satisfacer
necesidades que la idea de hacer
cosas buenas en forma aleatoria, tan
sólo por diversión, es realmente
radical. Dejar monedas de más en los
teléfonos públicos o en los
expendedores de diarios, nos permite
saltar de viejos patrones de
pensamiento, incluir una nota de
agradecimiento junto con la factura
de la compañía de electricidad,
darle un regalo a alguien que no lo
espera, quitar la maleza o levantar
la basura sin que nadie te lo haya
pedido. Es divertido hacer estas
cosas para extraños, pero es más
osado hacerlo dentro de tu propia
familia. Alguna gente que promueve
estas cosas las está llamando
"guerrillas espirituales" y resulta
pegadizo. Pero yo pienso que no
necesitamos la conexión con lo
guerrero. Yo prefiero "duendecillos
amistosos".
Si deseas practicar más amor
telepático, puedes practicar un
ejercicio simple. Encuentra un lugar
confortable al aire libre, o donde
puedas mirar hacia afuera. Este es
un ejercicio para hacer con los ojos
abiertos y en contacto con el
entorno, y realmente no tiene
importancia si estás acostado,
sentado, parado o caminando. Luego,
imagina que eres una flor
preparándote para emitir tu perfume.
Elige tu flor preferida y/o tu aroma
preferido. Si tienes el aroma
verdadero a mano eso puede ayudar a
tu imaginación. Toma un momento para
decidir a quién o a qué quieres
enviarle tu perfume y con qué
propósito. Lo puedes enviar a un
miembro de tu familia o a un amigo,
a un grupo u organización que esté
llevando adelante una tarea en la
que crees o incluso a grupos de
plantas o animales. La idea a
sostener es que tu perfume les dará
la fuerza o la energía para hacer
algo beneficioso para ellos mismos,
para otras personas o cuestiones.
Finalmente emana tu perfume afuera
hacia el aire e imagina que se
dirige hacia donde tú deseas que
vaya y que realiza lo que tú quieres
que haga. Puedes finalizar
afirmando, en tus propias palabras,
que eso es ya un hecho.
Los antiguos Hawaianos a menudo
usaban flores como símbolos poéticos
de personas. Como dice otro
proverbio Hawaiano:
Mohala i ka wai ka maka o ka pua
"Desplegados por el agua están los
rostros de las flores"
El sentido es que las personas
florecen cuando las condiciones son
buenas. Cuantas más y más pequeñas
flores se reúnen para esparcir su
amorosa influencia, estaremos
ayudando a crear esas condiciones.
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