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Muchas personas pasan
toda su vida buscando saber cuáles
son las leyes o reglas del universo;
así que yo he decidido ahorrarles
mucho tiempo y dárselas ahora,
gratis. Ten en cuenta que esto se
basa en una visión chamánica del
universo, en la que todo responde,
está vivo y es conciente.
El Universo y todo en él tiene tres
aspectos: Espíritu, Cuerpo y Mente.
Cada uno de estos aspectos posee sus
propias reglas. Cuanto mejor
comprendamos estas reglas, más fácil
será para nosotros crecer, sanar y
pasarla bien.
El Espíritu tiene una sola regla:
“Experimenta la existencia”. Eso es.
No hay condiciones, deberías, no hay
límites y no hay evitaciones.
El Cuerpo tiene sólo dos reglas:
“Busca placer” y “Evita el dolor.”
Debido a que la manera de hacer esto
no siempre es clara en todas las
circunstancias, el Cuerpo se moverá
algunas veces hacia el dolor, para
experimentar algún placer asociado a
él sensorial o emocionalmente. Esto
será como escalar una montaña por el
placer del panorama, hacer gimnasia
por el beneficio energético o
someterse a una cirugía para
mejorar. Algunas veces el placer no
parece ser una opción, en cuyo caso
el Cuerpo tratará de moverse hacia
el menor dolor posible. Esto puede
verse en el caso de personas que
toman hasta enfermar para suprimir
el dolor emocional, en gente que se
queda con malas relaciones por el
temor de no tener ninguna y en gente
que se suicida violentamente. Luego,
están los que se alejan del placer
por miedo a algún dolor a él
asociado, como el caso de las
personas que evitan el éxito por el
temor a la crítica, aquellos que
creen que el placer es un pecado
castigable por Dios y aquellos que
creen que el placer nos hace
débiles. Pero en general, no
obstante, es fácil notar que todo el
comportamiento espontáneo, intuitivo
y subconsciente sigue las reglas de
buscar placer y evitar el dolor.
¿Qué respecto de la Mente? Wuau!!!
La Mente es una fanática hacedora de
reglas. Hace reglas -muchas, muchas
reglas- respecto de todo lo
imaginable. Hace reglas respecto del
lenguaje, reglas sobre la religión,
reglas respecto del comportamiento,
incluso reglas en relación al
Universo. Y cuando quiere algo
intensamente, bueno, entonces va
adelante y cambia las reglas. Así
que tenemos cientos de idiomas
alrededor del mundo, cientos de
culturas basadas en sus propias
ideas del bien y del mal, cientos de
formas de relacionarnos con Dios,
cientos de teorías científicas
respecto de cientos de temas,
cientos de países con sus propias
variaciones de sistemas políticos,
cientos de miles de leyes que
gobiernan el comportamiento en
diferentes sociedades... te haces
una idea. Pregúntale a alguien su
opinión sobre algo y lo que
escucharás son las reglas con las
que vive. Pueden llamar a sus reglas
opiniones, creencias o hechos, pero
sólo son reglas, algunas heredadas,
otras prestadas y algunas
fabricadas.
Romper las reglas es engañoso. Sólo
trata de romper las reglas del
Espíritu. La no-existencia no parece
ser una opción. Y cuando tratas de
romper las reglas del Cuerpo
generalmente obtienes consecuencias
físicas o emocionales severas e
inmediatas. El Cuerpo reclama su
placer y teme todo dolor, así que
“wow” a la Mente que trate de
alterar sus inclinaciones naturales
sin una buena razón.
Existen consecuencias por romper las
reglas de la Mente, pero depende de
cuáles son las reglas implicadas y
de quién está implicado en ello.
Puedes romper una regla legal, con
impunidad si no hay alguien
alrededor, a menos que confundas
legalidad con moralidad (a veces,
ocasionalmente, coinciden). Si
rompes una ley moral, una que has
aceptado como propia, cuando no hay
nadie alrededor, probablemente te
castigarás a ti mismo. Puedes romper
las reglas del lenguaje, pero te
arriesgas a ser malentendido. Puedes
romper las reglas de la ciencia
cuando quieras, siempre y cuando no
estés buscando un subsidio, pero
algunas cosas quizás no funcionen de
la manera en que tu quieras que
funcionen. Puedes romper las reglas
sociales de tu grupo, si no te
importa ser expulsado.
Yo no recomiendo romper las reglas.
Yo recomiendo usar las reglas del
Espíritu y del Cuerpo y jugar
creativamente con las reglas y el
talento hacedor de reglas de la
Mente. Con las reglas de la Mente es
mucho más fácil hacer diferentes
reglas que tratar de romper las
viejas. Las reglas que ya no se
usan, simplemente desaparecen.
Puedes hacer las reglas que quieras
sobre cualquier cosa que quieras (no
te estoy dando permiso, esto es sólo
algo que cualquiera puede hacer).
Puedes hacer reglas diferentes
respecto de cómo piensas y cómo
sientes, y respecto de qué es
posible, y de lo que puedes hacer, y
respecto de lo que significa el
pasado y de lo que el futuro traerá.
La regla que usas afecta tu
comportamiento y tu experiencia.
Cambia tus reglas y tu vida
cambiará. Quizás es momento de
examinar las reglas con las que
vives y de crear algunas nuevas. |