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En el universo existe
un poder que tiene una
característica muy peculiar. Permite
que las cosas sucedan.
Algunas personas lo llaman “gracia”,
otros lo llaman “inteligencia
infinita”, algunos lo llaman
“Espíritu Santo.” En Árabe se le
dice “baraka”, en Chino se lo llama
li, y en Hawaiano es tanto wai ola
(agua de vida) como kumu uli po (el
fundamento invisible que conduce – a
partir de David Malo). Por supuesto,
hay muchas palabras más en
diferentes idiomas.
Alguna gente cree que viene de
“Dios”, que es llamado con nombres
diversos, y otros piensan que
simplemente está ahí. Hay quienes
piensan que sólo una persona
especial puede experimentarlo, o que
hay que hacer o decir algo especial
como un ritual, o ser iniciado por
alguien que tenga poder, o alcanzar
un estado especial de pureza o de lo
que sea, o cumplir con alguna otra
calificación.
Para comenzar, vamos a reconocer que
su mera existencia es teórica. En
otras palabras, es una
interpretación de fenómenos. En este
mundo nuestro, todos experimentamos
fenómenos – el sol, la lluvia, la
gravedad, el electromagnetismo, el
dolor, el placer, la felicidad, la
infelicidad, etc. Las experiencias y
las circunstancias también son
fenómenos. Después de experimentar
un fenómeno, según sea nuestro nivel
de curiosidad, generalmente tratamos
de interpretarlo. Es decir, creamos
teorías sobre por qué una cosa es de
la manera que es, cómo funciona,
etc. A veces, estas teorías pueden
ser sometidas a prueba y otras
veces, no.
Un buen ejemplo de esto último
serían las principales teorías en
conflicto sobre el origen del
universo. En Estados Unidos estas
teorías se dividen, en líneas
generales, en la teoría Judeo-Cristiana
según la cual Dios creó el universo
y su orden subsiguiente mediante un
acto de voluntad, y la llamada
teoría Científica según la cual todo
comenzó con una gran explosión (Big
Bang) y el orden subsiguiente surgió
o bien por casualidad o como efecto
“natural” de la misma explosión. El
asunto es que ninguna de estas
teorías puede ser demostrada. En la
medida en que son consideradas
teorías, sólo son interpretaciones
de fenómenos, pero si se las asume
como verdades, se transforman en
artículos de fe. Esta clase de fe
puede resultar muy útil en algunos
casos para brindar una sensación de
seguridad emocional, pero ninguna de
estas teorías puede ser demostrada y
cuando los creyentes de cada teoría
comienzan a pelear entre si se llega
a situaciones absurdas.
Por otro lado, las teorías del
electromagnetismo pueden ser puestas
a prueba, y en gran parte han
resultado extremadamente útiles para
la mayoría de la gente en todo el
mundo. Esto no significa que las
teorías sean necesariamente
verdaderas, sólo significa que son
útiles. De hecho (y sin intención de
hacer un juego de palabras), una
cosa que las hace tan útiles es que
normalmente las personas que las
usan, las consideran teorías y
permanecen abiertas a cualquier
modificación o a la aparición de
otras nuevas. Las teorías de
sanación también pueden ser puestas
a prueba y, al igual que las teorías
sobre electromagnetismo, en su
mayoría son útiles cuando se permite
su modificación o reemplazo por
otras según lo requiera la ocasión.
Entonces, ¿qué pasa con la teoría
del “Poder que posibilita?” Bien,
esta teoría también puede ser puesta
a prueba.
Para probar una teoría primero se
observan los fenómenos, luego se
formulan algunas suposiciones sobre
cómo se producen, y finalmente se
crean formas de poner a prueba las
suposiciones de manera que todo
aquel que entienda la teoría pueda
reproducir el experimento y obtener
los mismos resultados.
La teoría del Poder que posibilita
existe desde hace muchísimo tiempo y
en distintos lugares y épocas se han
dado instrucciones muy claras sobre
cómo acceder al poder o cómo ponerlo
en acción de manera específica. Sin
embargo, a pesar de que hoy en día
existe mayor disponibilidad que en
otros tiempos, rara vez se pone a
prueba la teoría de la manera en que
fue concebida. En el pasado, esto se
debió en parte, a la forma oscura en
que se explicó la teoría.
En relación al tema podemos citar a
Kumarajiva, un budista hindú:
"Cuando uno está tan libre de lo
malo como de lo bueno, la
potencialidad interior se identifica
con la más alta realidad”.
Lao Tse en el Tao Te Ching dice: "A
menudo sin intención, veo la
maravilla del Tao; a menudo con
intención veo sus manifestaciones.
La maravilla y las manifestaciones
son una y la misma.”
El Libro Uno de los Aforismos
Yoguicos de Patanjali supone que el
lector ya tiene conocimientos sobre
el Poder que posibilita y dice,
“Está perfectamente bien formar
modelos mentales, de manera de
dirigir hacia una forma el flujo de
esta Fuerza Vital en continuo
movimiento, con el propósito de
tomar dominio o con el propósito de
crear una situación.”
Todo esto es bastante abstracto y no
se entiende fácilmente sin mucha
explicación.
En 1910, un hombre llamado Wallace
Wattles publicó La Ciencia de
hacerse rico, en la cual establece
su versión de la teoría y su
aplicación práctica. En su libro
dice que la teoría es de origen
hindú, y es la base de las
filosofías de Descartes, Spinoza,
Leibnitz, Schopenauer, Hegel, y
Emerson. Aquí hay una cita extraída
de su resumen:
“Existe una materia del pensamiento
de la que todas las cosas están
hechas… Un pensamiento en esta
sustancia genera las cosas que este
pensamiento imagina… El hombre debe
formar una imagen mental clara y
definida de las cosas que desea
tener, hacer o en las que desea
transformarse... Nunca es demasiado
el énfasis puesto en la importancia
de la contemplación frecuente de la
imagen mental, junto con una fe
constante y una devota gratitud.”
Un escritor británico, James Allen,
publicó en 1902 un trabajo titulado
“Como piensa un hombre”. En el poema
que escribió como prefacio a su
libro, resulta evidente que había
logrado captar el concepto básico:
“La Mente es el poder Principal que
moldea y hace,
Y el hombre es Mente, y cuanto más
toma
La herramienta del Pensamiento,
dando forma a sus deseos,
produce miles de alegrías, miles de
enfermedades.
El piensa en secreto, y sucede:
Lo que lo rodea no es más que su
espejo. “
Sin embargo, si bien en su libro
habla de pensamiento, deseo y
acción, no menciona la fe, la
creencia ni la expectativa. No es
sorprendente que Allen comenzó
siendo pobre y terminó pobre,
mientras que Wattles comenzó siendo
pobre y terminó muy bien en todo
sentido.
Otro escritor del mismo período fue
William Atkinson, también conocido
como Yogi Ramacharaka quien publicó,
en 1912, El poder de la mente. Si
bien casi todo el libro está
dedicado al desarrollo del deseo, la
voluntad y la imaginación como una
forma de acceder al Poder que
posibilita, en el ultimo capítulo,
da una lista de doce características
que el hombre que desea ganar las
cualidades dinámicas “necesita
desarrollar”, y una de las tres
“características del éxito”
mencionadas en esta lista, es la que
el autor llama la “Expectativa
intensa”; más adelante agrega:
“No sean meros soñadores o
visionarios, cultiven también el
deseo; luego desarrollen una
expectativa intensa, y luego la
voluntad de actuar. Cada una de
estas es necesaria.”
Podría mencionar cientos de libros
que contienen la misma idea, pero
hay una cita excepcionalmente clara
que tiene alrededor de dos mil años:
"Yo os aseguro que quien diga a este
monte: "Quítate y arrójate al mar" y
no dude en su corazón sino que crea
que va a suceder lo que dice, lo
obtendrá.
Por eso os digo: todo cuanto pidáis
en la oración, creed que ya lo
habéis recibido y lo obtendréis.”
(Marcos 11:23-24 RSV)
Es difícil ser más claro que eso,
pero por alguna razón aún los buenos
cristianos o bien no lo intentan o
realmente no lo entienden. Por
favor, fíjate que acá no dice nada
acerca de tener que hacer o ser algo
especial antes de que esto pueda
suceder, ni tampoco lo dice en los
versos que preceden o los
siguientes.
Si aceptamos las instrucciones antes
mencionadas como una manera de
acceder al Poder que posibilita (sea
cual sea el nombre que elijamos
darle), entonces resulta claro que
la plegaria (o como quieras llamar
al hecho de decidir lo que quieres)
en sí misma no es suficiente. El
factor crítico es la creencia. Ahora
bien, si todos estuvieran de acuerdo
en lo que significa “creencia”,
habría un problema menos, pero para
algunas personas es una forma débil
de “deseo esperanzado”, para otros
un concepto abstracto de “fe”, e
incluso hay quienes simplemente no
pueden aceptar que no haya algo más
que eso.
Y sin embargo, es realmente así de
simple. Decide lo que quieres, y
espera obtenerlo. Lo que más
necesitas es una expectativa
confiada o no tener dudas en tu
corazón. Si las palabras e imágenes
te ayudan a clarificar lo que
quieres, entonces úsalas, y si las
palabras e imágenes sumadas a un
fuerte deseo te ayudan a lograr una
expectativa confiada o a eliminar
las dudas, entonces úsalos para eso.
La parte difícil es que no puedes
hacer trampa. No puedes sólo decir
las palabras correctas, y no puedes
sólo sostener las imágenes
correctas, y no puedes sólo
construir un fuerte deseo. El poder
total no se manifiesta hasta que no
dejes de tener dudas en tu corazón.
No funcionará si usas la confianza
como una “bandita”. La verdadera
clave está en la expectativa
confiada, que es lo mismo que no
tener dudas.
Para entenderlo mejor, piensa en un
aparato eléctrico o electrónico que
tengas en tu casa. El equipo podría
dejar de funcionar por una gran
cantidad de razones superficiales,
pero la razón esencial tendría que
ver con que la electricidad no
llegue al motor o al componente de
funcionamiento. Justo ahora sobre
uno de mis escritorios hay una
computadora que no funciona. En
realidad, la computadora funcionó
bien en el taller de reparaciones y
también cuando la traje a casa, pero
cuando enchufé otro cable de
conexión dejó de funcionar. El
problema superficial es una entrada
defectuosa en el cable de conexión.
Sin embargo, de acuerdo con la
teoría electromagnética, el problema
real es que cuando se conecta ese
cable, la electricidad no llega a la
computadora.
Mi esposa y yo viajamos mucho y
siempre tenemos buena suerte cuando
lo hacemos, aún si perdemos el
equipaje, hay demoras en los vuelos
o cambios en los itinerarios. Esto
no se debe a que somos afortunados.
Somos afortunados porque esperamos
tener buena suerte. Como lo expresa
mi esposa, “es como subirse a una
escalera mecánica. Planificas todo,
compras los pasajes, subes al avión
y el resto simplemente sucede.”
Por otro lado, en este momento
estamos en el proceso de vender
nuestra casa, pero la venta no se
efectúa. Los problemas superficiales
tienen que ver con que el momento no
es conveniente, los cambios del
mercado, la subida de los intereses,
etcétera. Pero de acuerdo con la
teoría del Poder que posibilita,
nosotros aún tenemos demasiadas
dudas en nuestro corazón. Las dudas
superficiales, tales como
"¿Encontraremos la casa adecuada?" o
"¿Dónde deberíamos vivir?" no son
importantes. Lo que se interpone
realmente en el camino es la duda
que nace del corazón que dice,
"¿queremos realmente hacerlo?" Hasta
que esto no se resuelva, la
expectativa confiada no puede
alcanzar el Poder que lo haga
realidad.
En tu propia vida, ya sea para cosas
grandes o pequeñas, practica
desarrollar el sentimiento de
expectativa confiada o el
sentimiento de no tener dudas, (al
Poder que posibilita las cosas no le
interesa si quieres un millón de
pesos o un buen par de zapatos). La
práctica se hace primero recordando
o notando en tu vida las cosas que
suceden sin esfuerzo y con
facilidad, después de haber puesto
tu atención emocional en éstas.
Luego recuerda lo mejor posible cómo
te sentiste después de hacer eso. A
veces es simplemente un sentimiento
de “saber” que algo va a suceder, y
a veces es un sentimiento de no
preocuparse por si va a suceder o
no. En ambos casos, el factor clave
es “no tener dudas”. Finalmente,
practica pensar en lo que quieres y
el sentimiento de “no tener dudas”
al mismo tiempo. Cuando esto se
logra, las cosas suceden.
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